¿Por qué no me gusta el progreso?

Los iPhones son la hostia. Ahora te vienen con 3 cámaras, asistente de voz integrado, todas las aplicaciones que puedas imaginar, más potencia que un misil balístico y una pantalla con más de 3 millones de colores. ¿Por qué?
La pregunta es obvia, hasta un poco tonta. Porque nos hace la vida más fácil. Si yo quiero una cámara que capte el águila volando, pero también pueda tener detalle para que me salga la espinilla que me acaba de salir en la frente, necesito mucha ingeniería detrás. Si quiero ver Netflix como si estuviera en el cine, necesito potencia y una buena pantalla.
Técnicamente, no hay nada de malo, ¿verdad? Pero hay algo que nos falta. Como seres humanos, nos gusta la comodidad, pero también los desafíos (somos contradictorios, además de tontos.) Nadie se siente pleno sin desafíos. Cuando vivimos en modo fácil, nos falta algo. Ese sentimiento de superación, de ser mejor.
¿El problema, el cual creemos que no es problema? Nos los están arrebatando. Para algunos, nos están haciendo la vida muy fácil. Sobre todo, intelectualmente hablando. No tenemos apenas que pensar.
La última demostración de esto, la inteligencia artificial. ¿No tienes buenas ideas? No te preocupes, ChatGPT te dirá algo que no es bueno, pero es mejor que la mierda que habías pensado tú. ¿No sabes qué ponerte hoy? Grok te dirá la ropa que mejor queda. ¿Quieres ser feliz? Ups, para eso ninguna IA te va a ayudar.
Los iPhones, las inteligencias artificiales, Netflix, Tiktok, ¿qué tienen en común? Todos han sido hijos del progreso. El mismo progreso que nos arrebata el crecimiento personal y el pensamiento propio. Cada vez más se parece esto a Un mundo feliz, donde lo único que importa es la superficialidad y el consumismo, llevándonos a una sociedad anestesiada que solo le importa consumir más y la alegría superficial.
¿Qué estoy diciendo con esto? ¿Qué el progreso es malo? Sí. Y no. El progreso en sí no es malo. El problema es para qué se hace.
La premisa principal de cualquier empresa es ganar dinero. Por lo tanto, esas innovaciones intentan dos cosas: o menores costes, o que nos gastemos más dinero. Eso nos lleva a todo de lo que he hablado anteriormente. Si pensamos que necesitamos algo, lo compraremos. Pero hay algo que no se tiene en cuenta en este progreso. Los humanos.
El progreso antes nos daba mejores medicinas, mejores techos en los que resguardarnos y mejores trabajos. Ahora, nos da una gran amenaza de eliminar la mayoría de los empleos, entretenimiento barato y explotación infantil. Esto seguirá así. El progreso no es moral, porque el hecho de no ser moral te da más dinero. Te da más poder. Te da todo lo que quieres.
Hasta que no se logre que la ética y hacer dinero sean sinónimos, no conseguiremos que el progreso sea beneficioso para la humanidad.
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