El guardián entre el centeno es raro.

El guardián entre el centeno es un libro raro. Está escrito con un vocabulario incluso demasiado sencillo, algunos lo calificarían incluso de vulgar. No sigue una historia demasiado clara, parece que no va a ningún sitio. No se ve claramente esa estructura de introducción, nudo y desenlace. Va dando bandazos.
Y gracias a eso, se le conoce tanto.
Es un libro real. Auténtico. No voy a hablar de su historia, no quiero hacer spoiler ni nada, solo quiero comentar un poco las sensaciones que me brindó leer este libro. Además de ser muy sencillo de leer, tiene lo que se conoce como efecto inmersión usado en teatro, que consiste en que quien disfruta de la obra se sienta dentro de ella. Me sentí uno con el personaje. Es demasiado fácil empatizar con él.
Usa un vocabulario que, a pesar de limitado y poco profundo, da paso a la identificación con el personaje principal. Al fin y al cabo, es un chaval de 16 años que no tiene ni idea de qué hacer con su vida. Un poco a todos nos ha pasado eso, y quizás, aún reside en nosotros ese pobre chaval perdido.
Simplemente, es un chaval loco contándote su historia. Se veía decepcionado por como era el mundo, y con razón. Le recibía un mundo sin profundidad alguna, con rechazo a las pequeñas cosas que realmente importan.
Sí es cierto que tenía desvaríos, ¿pero quién no los tiene? A estas alturas, ya habrá notado el lector mi afecto por este personaje. Simplemente, representa la pureza del alma humana. Como responde solamente a sus emociones, sin dejarse domesticar por la burocrática razón y la dura mano de la civilización. Es simplemente, alma.
Y creo que por esa sencilla razón está loco. Porque ser simplemente alma te lleva a vivir de otra manera, sin ataduras y con impulsos. Sin embargo, llega un punto que tus impulsos no te llevan a ninguna parte. Te llevan incluso a dejar lo que amas, a vivir una vida sin brújula ni rumbo.
A pesar de lo mucho que pueda simpatizar con Holden (así se llama el protagonista de «El guardián entre el centeno»), tengo que admitir que no se puede vivir a su manera. Simplemente porque eliminas todo lo valioso de tu vida, lo dejas atrás por impulsos e irracionalidad. Por desgracia, no se puede vivir siendo pura esencia humana.
Pero a quién le apetezca experimentar por un pequeño momento qué es ser simple y llanamente alma, le recomiendo este libro. Lo podéis comprar aquí.
Si quieres que te moleste con reflexiones, suscríbete.


